Tres riesgos de la IA para las familias

 

Por: Redacción ColibrIA

La inteligencia artificial (IA) forma parte cada vez más del día a día de las familias. Está presente en teléfonos celulares, plataformas educativas, videojuegos, redes sociales, asistentes virtuales, sistemas de recomendación y servicios públicos. 

Como papás y mamás esto abre oportunidades importantes, pero también nuevos desafíos en materia de seguridad, privacidad y bienestar digital.

En ColibrIA consideramos fundamental analizar estos riesgos desde una perspectiva centrada en las familias, especialmente en la protección de nuestras hijas e hijos. A continuación, retomamos los principales riesgos asociados a la IA de cara a 2026, cómo pueden impactar la vida familiar y qué alertas deben tenerse en cuenta.

  1. Privacidad familiar en riesgo: datos personales, vigilancia y niñez digital

Uno de los principales riesgos del uso de la inteligencia artificial es la recopilación excesiva de información personal. En el contexto familiar, esto puede significar que aplicaciones, juegos, asistentes digitales o redes sociales recojan datos sobre la vida diaria de nuestros hijos, sin que siempre seamos conscientes. 

Muchos sistemas basados en IA cruzan datos provenientes de buscadores, aplicaciones educativas, juguetes inteligentes, cámaras, redes sociales y dispositivos del hogar. Esto incluye desde qué les gusta ver o comprar, a qué hora se levantan, dónde están, qué fotos comparten, cómo suena su voz e incluso información corporal o biométrica. 

El International AI Safety Report 2025 advierte que esta acumulación de información puede facilitar prácticas de vigilancia masiva y afectar derechos fundamentales, especialmente cuando se trata de poblaciones vulnerables como la niñez.

En la mayoría de los casos, las familias no recibimos información clara y comprensible sobre cómo se usan esos datos, cuánto tiempo se almacenan o con quién se comparten. ColibrIA te comparte algunos tips básicos para aprender a protegerles:

  1. Revisar políticas de privacidad de cada app o servicio que tus hijos usen.
  2. Ajustar configuraciones de privacidad en redes sociales y dispositivos periódicamente.
  3. No consentir el uso de datos ni compartir imágenes sin entender cómo se manejarán.
  4.  Eliminar cuentas que no ofrezcan transparencia o seguridad adecuada.
  1. Sesgos algorítmicos y su impacto en oportunidades educativas y sociales

Los sistemas de IA no son neutrales. Aunque no discrimina “a propósito”, aprende de desigualdades pasadas y las reproduce, es decir, a partir de datos históricos que muchas veces reflejan desigualdades sociales, económicas y culturales. 

Cuando estas tecnologías se utilizan en educación, salud, servicios sociales o evaluación de conductas, pueden reproducir sesgos que impactan directamente a las familias. Muchas aplicaciones de orientación vocacional, salud mental o bienestar utilizan IA para analizar respuestas, comportamientos y perfiles. 

Así, aunque a  una adolescente le gustan las matemáticas y la ciencia, cuando responde un  test vocacional a través de una app, esta, basándose en patrones históricos,  le recomienda carreras relacionadas con educación, salud o cuidado, mientras que a otros perfiles les sugiere ingeniería o tecnología. A partir de patrones aprendidos, sugieren carreras, rutas educativas, apoyos emocionales o recomendaciones personalizadas.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha señalado que los sistemas algorítmicos pueden discriminar por origen socioeconómico, género, idioma o contexto cultural si no son auditados de manera constante. Sin revisión humana, enfoque de género y diversidad cultural, la IA puede convertirse en una voz que normaliza estereotipos, en lugar de ampliar oportunidades.

La recomendación desde ColibrIA es iniciar con lo fundamental:  conversar. Cuando una plataforma recomienda una carrera, una actividad o una orientación de bienestar, vale la pena detenerse a hablar sobre ello. Preguntar por qué aparece esa sugerencia, si la persona se siente reflejada en ella y qué otras opciones quedan fuera. Estas conversaciones enseñan que la tecnología también se puede cuestionar

Al mismo tiempo, es clave recordar que la IA no define a las personas. Es solo una sugerencia construida a partir de datos que pueden estar incompletos o sesgados. Reforzar esta idea protege la autoestima y evita que niñas y adolescentes se encasillen por lo que “dice la IA”. 

  1. Deepfakes y suplantación: riesgos emocionales y de seguridad para niñas y niños

La proliferación de deepfakes (archivos de vídeo, imagen o voz manipulados) generados por la IA representa un riesgo creciente para nuestras familias. El peligro no está en la tecnología en sí, sino en cómo puede usarse para engañar, manipular o generar miedo. Pueden utilizarse para suplantar identidades, difundir contenido falso o manipular emocionalmente a personas menores de edad.

Expertos en ciberseguridad advierten que estas tecnologías facilitan fraudes, extorsiones y situaciones de acoso, incluyendo casos en los que se simula la voz o imagen de un familiar para generar miedo o presión emocional. Por ejemplo, cuando un adolescente recibe un video donde parece aparecer él o ella en una situación íntima o vergonzosa.

El contenido es falso, pero muy realista. Quien lo envía amenaza con difundirlo si no obedece ciertas demandas.

La Comisión Europea ha reconocido este riesgo y ha impulsado regulaciones para exigir el etiquetado de contenido generado por IA.En ColibrIA creemos que la mejor protección para las familias no es el miedo ni la prohibición, sino la educación digital temprana, el diálogo constante y el desarrollo del pensamiento crítico.

Cuando en casa se habla abiertamente sobre estas tecnologías, el impacto del engaño disminuye. Las niñas, niños y adolescentes aprenden que no todo lo que se ve o se escucha en línea es real, y que siempre es válido detenerse, dudar y preguntar. Esta mirada crítica no se construye de un día para otro: se cultiva en conversaciones cotidianas, sin alarmismo, desde la confianza.


Te acompañamos paso a paso


En ColibrIA sabemos que criar y acompañar en un mundo atravesado por la inteligencia artificial no siempre es sencillo. Los sesgos, las recomendaciones automatizadas o los deepfakes pueden generar dudas, preocupación o incertidumbre, especialmente cuando se trata del bienestar de niñas, niños y adolescentes.

Este artículo no busca darte respuestas cerradas, sino invitarte a seguir aprendiendo y reflexionando. En nuestro blog vas a encontrar más contenidos pensados para familias, con un enfoque de derechos, cuidado y autonomía.

Las familias no están solas en este camino.Y si algo te preocupa, si necesitás orientación o simplemente querés conversar, escribinos. Estamos para acompañarte: bienestar digital@colibria.net

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